4.1.2. Modelos teóricos sobre la aparición del estrés laboral
4.1.3. Proceso de apreciación del estrés
- 1. Trastornos musculoesqueléticos
- 2. Trastornos foniátricos
- 3. Riesgos biológicos
- 4. Riesgos psicosociales
- 4.1. Estrés laboral
- 4.1.2. Modelos teóricos sobre la aparición del estrés laboral
- 4.1.3. Procesos de apreciación del estrés
- 4.1.4. Fases de desarrollo del estrés: Síndrome General de Adaptación
- 4.1.5. Principales estresores laborales
- 4.1.6. Efectos y consecuencias del SQT
- 4.1.7. Estrategias de intervención desde la Organización
- 4.1.8. Los recursos del individuo para hacer frente al estrés
- 4.2. Burnout o Síndrome del quemado
- 4.3. Acoso laboral
- 4.3.1. Diferencias del mobbing con otros comportamientos que no son acoso
- 4.3.2. Tipos de acoso psicológico
- 4.3.3. Cómo se expresa el acoso psicológico
- 4.3.4. Cómo evoluciona un caso de acoso psicológico
- 4.3.5. Consecuencias del acoso psicológico
- 4.3.6. Características del acoso laboral en la enseñanza
- 4.3.7. Estrategias de prevención organizativas
- 4.3.8. Estrategias de prevención organizativas
- 4.3.10. Recomendaciones para defenderse en caso de acoso
- 4.3.11. Protocolo de actuación ante el acoso laboral
- 4.4. Protocolo de actuación ante el acoso laboral
- 4.1. Estrés laboral
En la generación del estrés se produce una interacción psicológica entre las demandas y las exigencias del entorno (estresores potenciales) y las capacidades del individuo para hacerlas frente. De la valoración y percepción que tenga el individuo de poder o no abordarlas y de sus posibles consecuencias se producirá una determinada respuesta fisiológica y psicológica.
De este modo, el individuo realiza una valoración entre:
- La magnitud del peligro potencial que le amenaza (estresor).
- El conjunto de estrategias y capacidades que posee para afrontarlas.
De esta manera, si la valoración de sus capacidades respecto al peligro potencial es positiva, es decir tiene capacidades para hacerlo frente, se produce el afrontamiento de la situación.
Por el contrario, una valoración negativa de la situación, produce una emoción dolorosa ante la incapacidad de afrontamiento, promoviéndose un desequilibrio emocional y fisiológico llamado estrés.
El sujeto evalúa y decide, entre las posibles alternativas de respuesta, aquella que va a contrarrestar los efectos negativos de la situación percibida. La eficacia de este proceso está en función de una serie de factores entre los que cabe menciona:
- El grado de exactitud del proceso de apreciación (pues se puede sobredimensionar el peligro real de la supuesta amenaza).
- La experiencia acumulada.
- La variedad y recursos disponibles.
- Las capacidades del individuo y la propia dificultad de la tarea a realizar.
Así pues, las capacidades del individuo implicadas en este proceso de apreciación son variadas:
- La capacidad de reproducir experiencias y conocimientos adquiridos.
- La capacidad de encontrar nuevas soluciones a un problema (creatividad).
- La capacidad de desarrollar el pensamiento según estructuras lógicas (razonamiento).
- El grado de formación profesional.
- Las estrategias de afrontamiento.
Todo este complejo proceso de apreciación hace que no todas las personas sientan como amenazantes las mismas circunstancias y que no todas las personas tengan los mismos recursos para afrontar la misma situación de amenaza.
