4.2. Burnout o Síndrome del quemado

4.2.4. Diagnóstico y evaluación del SQT

Aunque, en general, para los profesionales de la salud es importante poder identificar y diagnosticar esta patología, para los profesionales que se ocupan específicamente de la prevención de riesgos laborales es más importante identificar y evaluar el impacto de los factores de exposición que pueden dar lugar a la aparición de este cuadro a la salud.

Es adecuado, en fases avanzadas, que dicho diagnóstico lo realice un profesional especializado (psicólogo, psiquiatra), si bien siempre puede ser posible chequear a través de autoinformes o entrevistas la aparición de quejas de carácter psicosomático.

En el caso del burnout las causas no residen tanto en el individuo como en el entorno de trabajo donde la presencia nociva de algunos factores psicosociales hace que se dañe la salud del trabajador (con las características normales que le sean propias a su persona). Así, no se podría entender dicho diagnóstico sin la causa básica que lo sustenta (a saber, unas malas condiciones psicosociales en el trabajo).

En términos de prevención de riesgos laborales, la perspectiva clínica posee una importancia limitada, puesto que significa que la prevención ha fallado y pasamos a identificar los riesgos mediante el diagnóstico de daños en los individuos.

Si desde el punto de vista clínico o de vigilancia de la salud los especialistas pueden diagnosticar el síndrome, también en el campo de la prevención psicosocial, los expertos han de realizar una evaluación preventiva o primaria con el fin de identificar los factores de riesgo que por su impacto puedan favorecer la aparición del SQT.

Hay que recomendar que, a la hora de efectuar un diagnóstico por consecuencias, esta labor debe ser desempeñada por un experto al efecto. El técnico en prevención, ha de poner el acento, fundamentalmente, en evaluar la existencia de antecedentes o desencadenantes que impacten o puedan impactar en el trabajador y que, por su potencial nocivo, puedan originar esta patología.

Para diferenciar y determinar la presencia del SQT en el trabajador los objetivos de la evaluación se centran en evaluar una serie de parámetros:

  • Valoración de síntomas que presenta el trabajador.
  • Analizar el proceso de aparición.
  • Discriminarlo de otros procesos realizando un diagnóstico diferencial.
  • Evaluar la frecuencia e intensidad de los síntomas.
  • Identificar las fuentes de estrés, origen de las consecuencias.

Los procedimientos habitualmente más usados para la evaluación son:

  • Cualitativos: Entrevistas diagnósticas.
  • Cuantitativos: Aplicación de pruebas psicométricas, para determinar el grado de incidencia de la patología y los antecedentes organizativos relevantes que originan su desarrollo.
  • Identificar mediante criterios normativos de las escalas y mediante índices estadísticos (correlaciones, regresiones, etc.) el grado de asociación existente entre las fuentes de estrés, los síntomas del SQT y las consecuencias: Es aquí donde las estimaciones psicométricas a través de las herramientas de evaluación de riesgos psicosociales cobran una importancia preventiva y de intervención, a fin de actuar sobre el origen.

Se puede entender dicho diagnóstico de SQT en base a las causas fundamentales que lo propician y lo sustentan, es decir, unas determinadas y nocivas condiciones psicosociales en el trabajo.

Se podría decir que para que un diagnóstico de SQT pueda considerarse como tal, en términos de daños a la salud, precisaría de la presencia de estos síntomas:

  • Algunos síntomas psicosomáticos relacionados con el estrés.
  • Fatiga, cansancio o agotamiento emocional e incluso algunos síntomas que aparecen también en la depresión.
  • Aparición de conductas y actitudes negativas, con el consecuente deterioro del desempeño y disminución de la eficacia laboral.