4.1. Estrés laboral

4.1.5. Principales estresores laborales

Los estresores laborales hacen referencia a todo tipo de exigencias y características del trabajo y su organización que pueden ser desencadenantes del estrés laboral. Los principales estresores laborales son:

  • Sobrecarga de trabajo: Se produce cuando el volumen, la magnitud o complejidad de la tarea está muy por encima de la capacidad del trabajador/a para realizarla. El trabajador/a se siente desbordado por la gran cantidad de trabajo que tiene. Muchas veces debe prolongar en exceso su jornada laboral con la consiguiente merma de su tiempo libre y familiar.
  • Infracarga de trabajo: Se produce cuando el volumen de trabajo está muy por debajo del nivel necesario para mantener un mínimo grado de activación e interés en el trabajador/a. Esta circunstancia mina la autoestima personal de los trabajadores y genera sensación de pérdida de tiempo.
  • Infrautilización de habilidades: Ocurre cuando las actividades de las tareas a realizar son muy inferiores a la capacidad profesional del trabajador/a. Genera sensación de infravaloración profesional. El trabajador/a piensa que puede cumplir un papel más importante en su empresa y que no se aprovechan sus cualidades profesionales.
  • Repetitividad: Aparece cuando no existe una gran variedad de tareas a realizar y éstas son monótonas y/o rutinarias. El trabajador/a no se siente realizado con su tarea por considerarla rutinaria y con falta de contenido intelectual.
  • Ritmo de trabajo excesivo: Se da si el tiempo de realización del trabajo está fuertemente condicionado por los requerimientos de la máquina o actividad laboral. El trabajador/a tiene poca autonomía para adelantar o atrasar su trabajo en función de sus necesidades personales, estando fuertemente condicionado por el ritmo de trabajo que establece su ocupación.
  • Horario de trabajo inadecuado: La duración de la jornada laboral estructura en gran medida la forma de vida de la población activa y, evidentemente, es fuente de estrés cuando ésta es inadecuada.

De este modo adquiere especial importancia:

  • La duración de la jornada de trabajo.
  • La posibilidad de realizar jornada continua.
  • El número y duración de las pausas y descansos.
  • La existencia de trabajo a turno o nocturno.

Todas estas circunstancias tienen una elevada repercusión sobre la vida familiar y social pudiendo generar situaciones potencialmente estresantes.

  • Ambigüedad de rol: En una organización, el “rol” o “papel” de cada trabajador/a es el conjunto de actividades a desarrollar, la forma de comportarse y las formas de relación asociadas con su actividad laboral. Es todo lo que se espera de quien desempeña cada puesto de trabajo con independencia de quien lo realice.

 

De esta forma se produce una ambigüedad de rol cuando el trabajador/a tiene una inadecuada información sobre qué es lo que debe hacer en su trabajo o cuál es su función dentro de la organización.

La persona con ambigüedad de rol vive en la incertidumbre, no sabe qué se espera de ella, es decir, no tiene configurado con claridad cuál es su rol en la organización. No tiene claro si está dejando de realizar algunas funciones que la empresa espera que realice, o por el contrario, está tomando decisiones que exceden de su ámbito de actuación. La ambigüedad de rol es uno de los estresores más potentes.

  • Conflicto de rol: Se produce cuando hay demandas, exigencias en el trabajo que son entre sí incongruentes o incompatibles para realizar el trabajo. Esto puede ocurrir, por ejemplo, por órdenes contradictorias entre distintos niveles jerárquicos, ambos, por encima del trabajador o bien por falta de tiempo para realizar dos órdenes al mismo tiempo.

También puede producirse una situación de conflicto cuando el trabajador/a percibe que el rol que debe desempeñar comprende actividades o conductas que no quiere realizar, bien porque considere que no se ajustan a lo que entiende que es su rol o bien porque vayan en contra de su sistema de creencias y valores.

Un ejemplo del primer caso sería cuando un superior jerárquico pide al trabajador que realice tareas para su propio beneficio personal que nada tienen que ver con el trabajo: cuidar a sus hijos o hacerle compras personales. Un ejemplo del segundo caso podría ser recibir instrucciones para realizar actividades laborales que contravengan la ley.

  • Relaciones personales: Las relaciones personales problemáticas con superiores, subordinados, compañeros de trabajo, clientes y/o proveedores pueden llegar a ser fuentes generadoras de estrés.
  • Inseguridad en el trabajo: La incertidumbre acerca del puesto de trabajo es un fuerte estresor. La posibilidad de ser despedido o que se acabe la vigencia del contrato genera elevados niveles de estrés en el trabajador/a.
  • Posibilidad de promoción profesional: Es fuente de tensión la dificultad o imposibilidad de ascender en la escala jerárquica de la Organización.
  • Falta de de participación en las decisiones de la Organización: Se produce malestar y estrés cuando la empresa restringe, o no facilita, la iniciativa, la toma de decisiones y la consulta a los trabajadores en temas relativos a su propia tarea y otros aspectos del ámbito laboral.
  • Excesivo control y supervisión: Cuando existe una amplia y estricta supervisión por parte de los superiores, limitando en exceso la capacidad de decisión e iniciativa de los trabajadores, puede generar situaciones de estrés en éstos.
  • Falta de formación, entrenamiento o aclimatación previa al desempeño de una determinada tarea: Estas situaciones son potentes estresores laborales pues obligan al trabajador a desempeñar funciones para las que no se sienten completamente preparados.
  • Cambios en la Organización: Los cambios de trabajo que supongan un gran esfuerzo de adaptación laboral generan inseguridad y sensación de amenaza en el trabajador/a. Existe temor a enfrentarse a una situación nueva que posiblemente no domina. Un ejemplo significativo de este tipo de estresor es la introducción de nuevas tecnologías en los métodos de trabajo tradicionalmente realizados de forma manual.

 

  • Exceso de responsabilidad: Se produce cuando la tarea a realizar por el trabajador/a implica una gran responsabilidad; bien por la repercusión sobre la salud e integridad de otras personas o bien por la trascendencia estratégica que este trabajo tiene para la Organización.
  • Contexto físico molesto o peligroso: Un trabajo físico en el trabajo que moleste, dificulte o impida una correcta ejecución de las demandas de trabajo es un estresor. La percepción de peligrosidad en el trabajo provoca un sentimiento de amenaza sobre el individuo que desencadena el proceso de generación de estrés.