4.2. Burnout o Síndrome del quemado

4.2.6. Medidas de prevención del SQT

Autores como Byrne, Maslach y Huberman coinciden en que la prevención es un aspecto fundamental para solucionar los efectos que produce el SQT. El trabajo preventivo afecta a decisiones políticas y económicas existiendo un posicionamiento poco realista de las administraciones respecto a la situación actual de la educación.

Siguiendo las líneas de actuación propuestas por Kelchetermans y Strittmatter para la prevención del SQT en profesores, es necesaria una actuación de base de la administración pública centrada en el reconocimiento público de la labor docente, la vuelta a una imagen positiva del profesor, el balance entre las políticas educativas y la realidad, así como la autonomía de los centros.

La falta de recursos unida a una sensación personal de incapacidad para resolver los conflictos conduce al estrés y a los problemas psicológicos, como angustia, depresión o desmotivación.

El diagnóstico precoz, la terapia médica y psicológica, cambios en la calidad de alimentación y la distribución del tiempo de sueño- trabajo- ocio, permiten restituir muchos cuadros. Las técnicas de autoconocimiento personal tienen una importancia significativa para resolver estas dificultades.

Las medidas de prevención se pueden clasificar en tres apartados según sea la forma de aplicación (todas las acciones preventivas que se exponen deben ser implementadas desde y por la organización):

Estrategias de intervención a nivel organizativo

  • Realizar la identificación y evaluación de riesgos psicosociales, modificando aquellas condiciones específicas y antecedentes que promueven la aparición del SQT.
  • Establecer programas de acogida que integren un trabajo de ajuste entre los objetivos de la organización y los percibidos por el individuo.
  • Establecer mecanismos de feedback o retroinformación del resultado del trabajo.
  • Promover el trabajo en equipo.
  • Disponer de oportunidad para la formación continua y desarrollo del trabajo.
  • Aumentar el grado de autonomía y control del trabajo, descentralizando la toma de decisiones.
  • Disponer del análisis y la definición de los puestos de trabajo, evitando ambigüedades y conflictos de roles. Establecer objetivos claros para los profesionales.
  • Establecer líneas claras de autoridad y responsabilidad.
  • Definición de competencias y responsabilidades. Es esencial conseguir un diseño óptimo de

las funciones y responsabilidades propias de la actividad laboral para reducir el estrés de la misma, por ejemplo, a través de formación dirigida a mejorar los recursos instrumentales en su trabajo, así como a aumentar la competencia psicosocial del profesional.

  • Regular las demandas en lo referente a la carga de trabajo.
  • Mejorar las redes de comunicación y promover la participación en la organización.
  • Fomentar la colaboración y no la competitividad en la organización.
  • Fomentar la flexibilidad horaria.
  • Favorecer y establecer planes de promoción transparentes e informar de los mismos.
  • Promover la seguridad en el empleo.
  • Facilitar a los trabajadores de los recursos adecuados para conseguir los objetivos de trabajo.

Estrategias de intervención a nivel interpersonal

  • Es preciso fortalecer los vínculos sociales entre los trabajadores, favorecer el trabajo en grupo y evitar el aislamiento. Formarles en estrategias de colaboración y cooperación grupal.
  • Promover y planificar el apoyo social en el trabajo.
  • Se recomienda realizar grupos de apoyo para discutir la relación con el trabajo por parte de

los profesionales.

  • Dirigir bien y con un estilo adecuado. Formar a los gestores en ello.
  • Entrenamiento en habilidades sociales.
  • Es preciso establecer sistemas democráticos-participativos en el trabajo.
  • Consolidar la dinámica grupal para aumentar el control del trabajador sobre las demandas

psicológicas del trabajo.

  • Establecer trabajos de supervisión profesional (en grupo) a los trabajadores.

Estrategias de intervención a nivel individual

  • Realizar una orientación profesional al inicio del trabajo.
  • Es importante tener en cuenta la diversificación de las tareas y la rotación en las mismas.
  • Poner en práctica programas de formación continua y reciclaje.
  • Mejorar los recursos de resistencia y proteger a la persona para afrontar las situaciones estresantes.
  • Formar en la identificación, discriminación y resolución de problemas.
  • Entrenar en el manejo de la ansiedad y el estrés en situaciones inevitables de relación con el usuario.
  • Implementar cambios de ambiente de trabajo, rotaciones.
  • Entrenamiento en el manejo de la distancia emocional con el alumnado, manteniendo un equilibrio entre la sobreimplicación y la indiferencia.
  • Establecer programas de supervisión profesional individual.
  • Aumentar los recursos o habilidades comunicativas y de negociación.
  • Trabajar el feedback, reconociendo adecuadamente las actividades finalizadas.
  • Entrenamiento a fin de conseguir un ajuste entre individuo y puesto de trabajo.