4.3. Acoso laboral

4.3.10. Recomendaciones para defenderse en caso de acoso

Ante el acoso psicológico es necesario establecer correctas estrategias de enfrentamiento y afrontamiento, entendiendo que el tratamiento del acoso psicológico requiere un equipo multidisciplinar especializado.

Se recomienda las siguientes pautas de intervención:

Ámbito interno

  • Identificar en qué consiste la situación de acoso, localizar al acosador e investigar qué poder tiene y cómo lo ha obtenido, todo ello mediante la información y formación sobre el acoso psicológico.
  • Además de comunicar verbalmente la situación a la familia y a los amigos es importante trasmitir la propia visión de los hechos a los compañeros de confianza, exponiéndoles la vulneración a su dignidad personal, la humillación y la injusticia a la que se encuentra sometido, con el objeto de poder ver la situación de una forma más real, intentando crear lazos de solidaridad y de complicidad, ya que esto dificulta al acosador el objetivo de aislar a la víctima de sus compañeros.
  • Documentar desde el principio, las provocaciones o agresiones que nos pueden servir de indicadores sobre el acoso al que estamos siendo objeto, guardando y acumulando pruebas como escritos, e-mails, memorias, resultados, etc., para comparar lo que se hacía antes y después de sufrir el acoso, incluso anotar lo que va sucediendo cada día, para objetivizar la situación, comprenderla y utilizarla en caso de denuncia. (Ver Anexo V: Diario de incidentes”).
  • Proteger los datos, documentos, herramientas y útiles de trabajo para obstaculizar su manipulación por el acosador.
  • Mostrar calma ante los ataques, controlando y canalizando la reacción de ira que nos provoca la agresión y descalificación del agresor, consiguiendo que el acosador no tenga la gratificación que desea, es decir, espera una respuesta agresiva, y al no obtenerla no le sirve de refuerzo para ser utilizada otra vez, posibilitando la extinción de la conducta agresora.
  • Detener los efectos del acoso todo lo que se pueda, utilizando la calma, no dejando que su recuerdo se convierta en autoestrés y en consecuencia se adopte de forma inconsciente un papel victimista.
  • Afrontar y enfrentarse al acosador ya que esto le hace retroceder en sus agresiones por tener una personalidad básicamente cobarde.
  • No aceptar la responsabilidad de hechos genéricos e indeterminados, evitando el desarrollo de sentimientos de culpabilidad y de vergüenza, elaborando habilidades asertivas y adquiriendo una fuerte autoestima y confianza.
  • Fomentar la propia competencia profesional, incrementando la formación y elevar así el nivel de empleabilidad.
  • Informar de la situación al Comité de Seguridad y Salud o al Delegado de Prevención en su caso, debiendo estar formados para responder correctamente ante una demanda individual de carácter psicológico
  • Si no se adoptan las medidas para neutralizar el acoso se expondrá la problemática al Departamento de Vigilancia de la Salud del Servicio de Prevención, para que evalúe el riesgo y el daño ocasionado, y si la respuesta no es satisfactoria, se comunicará la decisión por escrito, al Departamento de Recursos Humanos o al empresario para que conteste sobre qué medidas se van a tomar al respecto.

Ámbito externo

  • Pedir al médico de atención primaria, la baja laboral. Se ha de tener en cuenta por evidente, que un acosado en baja laboral mejora notablemente el estado de salud, ya que le permite recuperar fuerzas, pero recae en cuanto se le habla de reincorporarse a su puesto de trabajo. Siempre se ha de proceder al despido voluntario antes de permitir la propia destrucción psíquica.
  • Es necesario que a la primera sensación de daño psíquico se solicite asesoramiento psicológico especializado para evitar que el daño sea más grave, dado que la víctima, en una situación de acoso, no posee estrategias paliativas ni instrumentales adecuadas. Por otra parte, la víctima sólo puede iniciar la neutralización del acoso cuando lo percibe como tal, (habitualmente ocurre cuando está en una situación avanzada dentro del ciclo de estigmatización) por lo que es necesario ayudarle en proponerle soluciones, ponerle en guardia y dejarle elegir. En todo caso es necesario informarle y formarle en:
  • Poder identificar el problema permitiendo superar la negación de éste (mecanismo defensivo ante la agresión), y posibilitar enfrentarse al acosador, en principio mentalmente, “nombrando” el problema.
  • Enseñarle las estrategias de afrontamiento para desactivar emocionalmente los sentimientos de rencor y de ira (que desencadena automáticamente una conducta agresiva), y que pueda mantener la calma ante las afrentas, a no decir nada pero anotar las observaciones hirientes, las humillaciones y las ofensas contra el derecho al trabajo.
  • Adiestrarle en habilidades sociales, así como en el desarrollo y potenciación de habilidades asertivas, incrementándole la autoestima y la confianza en sí mismo, previniendo sentimientos de inseguridad, miedo, culpabilidad y vergüenza que el acosador provoca y el acosado incorpora internamente, mediante la introyección.
  • En general, debido a que hay diferentes estresores y acosadores, aparecen distintas respuestas de afrontamiento, por lo que un programa de entrenamiento debe proporcionar un repertorio flexible.
  • Solicitar asesoramiento jurídico experto en el acoso psicológico, para que le defienda básicamente del atentado contra su dignidad y para reclamar la compensación por daños originados en el ámbito laboral por el acosador.
  • Solicitar asesoramiento técnico en las Instituciones de las Comunidades Autónomas con responsabilidad en Seguridad y Salud Laboral.
  • Denunciar la situación de acoso psicológico a la Inspección de Trabajo, para que valore las condiciones de trabajo, analizando el contexto que ha posibilitado la eclosión del acoso con el fin de adoptar las medidas correspondientes.
  • Si entiende que no ha sido posible encontrar una solución satisfactoria, puede ejercer su derecho a la tutela jurídica denunciando en los Tribunales.
  • Pedir ayuda a las asociaciones de víctimas o de antiguas víctimas de acoso psicológico, ya que este síndrome reviste la patología de la soledad, y estos colectivos permiten que las víctimas se expresen y se sientan escuchadas y ayudadas.

Es obligación del empresario, implementar medidas preventivas en la organización para prevenir, reducir o evitar la emergencia de estas conductas tan perniciosas para el individuo y la organización.