4.2. Burnout o Síndrome del quemado

4.2.3. Sintomatología y consecuencias del SQT

El trabajador va viendo afectado poco a poco su estado de salud, debido a la exposición a unas determinadas condiciones de trabajo que no son adecuadas y a pesar de poner en juego todos sus recursos personales, su salud queda resentida. Esta situación viene ocasionada por los responsables de las condiciones de trabajo y no por la sensibilidad individual. Es importante resaltar que, a través de los recursos personales de afrontamiento de cada trabajador y del apoyo social del que se provea, pueda protegerse de la exposición a los factores de riesgo del SQT.

En cuanto a sintomatología concreta, y no olvidando que el SQT es un tipo particular de mecanismo de afrontamiento y autoprotección frente al estrés generado por la relación profesional-alumno y por la relación profesional-organización, aparece un deterioro cognitivo (frustración y desengaño profesional), afectivo (desgaste emocional y, sentimientos de culpa) y actitudinal (cinismo, indolencia e indiferencia frente a alumnos o frente a la organización) en el trabajador.

Desde un punto de vista individual, se han detectado más de 100 síntomas relacionados con el SQT que afectan a las emociones y los afectos, a las cogniciones, a las actitudes, a las conductas y al sistema fisiológico.

Si la situación no se corrige, algunos síntomas pueden hacerse crónicos intensificándose y degenerando en procesos más graves.

En la persona se produce un deterioro cognitivo, que consiste en la aparición de la frustración y el desencanto profesional, en una crisis de la capacidad percibida por el desempeño de la actividad profesional y en una crisis existencial. El deterioro afectivo se caracteriza por el desgaste emocional y en algunos casos se acompaña de sentimientos de culpa.

El deterioro actitudinal cursa con actitudes de cinismo, indolencia e indiferencia con alumnos y compañeros. Estas consecuencias, el trabajador puede vivirlas “agrediéndose a sí mismo” (culpa) por tratar así a los alumnos, compañeros, etc., o bien puede justificar esas actitudes negativas e ir sosteniéndose en esa situación sin generar un daño mayor a su salud, pero deteriorando la calidad de servicio notablemente.

Así, las principales consecuencias emocionales tienen que ver con la sintomatología ansiosodepresiva, con una propensión a los sentimientos de culpa y con respuestas hostiles alimentadas por frecuente irritabilidad y actitudes negativas hacia la vida. Desde el punto de vista clínico, el SQT es un proceso que se acaba manifestando como una enfermedad incapacitante para el ejercicio de la actividad laboral cuando se presenta en toda su magnitud.

Veamos cuáles son los síntomas del SQT más frecuentes para el trabajador:

  • Psicosomáticos: Cansancio hasta el agotamiento y malestar general (que, a su vez, median en deterioro de la calidad de vida), fatiga crónica y alteraciones funcionales en casi todos los sistemas del organismo (cardiorespiratorio, digestivo, reproductor, nervioso, reproductivo, etc.) con síntomas como dolores de cabeza, problemas de sueño, úlceras y otros desórdenes gastrointestinales, pérdida de peso, molestias y dolores musculares, hipertensión, crisis de asma, etc.
  • Conductuales: Conducta despersonalizada en la relación con alumnos y compañeros, absentismo laboral, desarrollo de conductas de exceso como abuso de barbitúricos, estimulantes y otros tipos de sustancias (café, tabaco, alcohol, etc.), cambios bruscos de humor, incapacidad para vivir de forma relajada, incapacidad de concentración, superficialidad en el contacto con los demás, comportamientos de alto riesgo, aumento de conductas hiperactivas y agresivas.
  • Emocionales: Predomina el agotamiento emocional, síntomas disfóricos, distanciamiento afectivo como forma de autoprotección, ansiedad, sentimientos de culpabilidad, impaciencia e irritabilidad, baja tolerancia a la frustración, sentimiento de soledad, sentimiento de alienación, sentimientos de impotencia, desorientación, aburrimiento, vivencias de baja realización personal, sentimientos depresivos.
  • Actitudinales: Actitudes de desconfianza, apatía, cinismo e ironía hacia el alumnado y compañeros de la organización, hostilidad, suspicacia y poca verbalización en las interacciones.
  • Sociales y de relaciones interpersonales: Actitudes negativas hacia la vida en general, disminuye la calidad de vida personal, aumento de los problemas de pareja, familiares y en la red social extralaboral del sujeto (debido a que las interacciones son hostiles, la comunicación es deficiente, no se verbaliza, se tiende al aislamiento, etc.)

Estos síntomas terminan invadiendo la vida social y familiar del afectado, que opta por aislarse.

Las profesiones relacionadas con el mundo sanitario, de la educación o la administración pública suelen ser las que más incidencia reflejan en las estadísticas debido al contacto con personas con problemas soliendo ser ellos los que deben solucionar esas dificultades.

La frustración se produce cuando ven que su trabajo no es productivo y sienten que su trabajo es baldío. Según datos recientes entre el 20% y el 30% de los médicos, profesores y policías locales padecen sus síntomas.

Si tenemos en cuenta la definición tridimensional, los síntomas los podríamos clasificar de la siguiente manera:

  • El agotamiento emocional y físico se caracteriza por una ausencia o falta de energía, entusiasmo y un sentimiento de escasez de recursos. A estos sentimientos pueden sumarse los de frustración y tensión en los trabajadores que se dan cuenta que ya no tienen condiciones de gastar más energía.
  • La despersonalización o deshumanización se caracteriza por tratar a los alumnos, compañeros y la organización como objetos. Los trabajadores pueden demostrar insensibilidad emocional, un estado psíquico en que prevalece el cinismo o la disimulación afectiva y la crítica exacerbada de todo su ambiente.
  • La disminución de la realización personal en el trabajo que se caracteriza como una tendencia del trabajador a autoevaluarse de forma negativa. Las personas se sienten infelices consigo mismas, insatisfechas con su desarrollo profesional, experimentan una declinación en el sentimiento de competencia y de éxito en su trabajo y en su capacidad de interactuar con las personas.