4.2. Burnout o Síndrome del quemado

4.2.2. Causas y desencadenantes del SQT

El origen del síndrome reside en el entorno laboral y en las condiciones de trabajo. Sin embargo, si se tienen en cuenta algunas variables de personalidad, sociodemográficas, individuales o del entorno personal, pueden darse evoluciones diferentes en el desarrollo del síndrome. El origen del SQT se sitúa en las demandas de interacción que se producen en el entorno de trabajo, fundamentalmente con los alumnos del centro. Cuando esas exigencias son excesivas y conllevan una tensión en el aspecto emocional y cognitivo, generan las condiciones propicias para que también las fuentes de estrés actúen y produzcan en el individuo un patrón de respuestas que constituyen los síntomas del SQT.

Esta es la razón de que los profesionales que trabajan con personas sean los colectivos de riesgo. En las investigaciones se han evidenciado múltiples causas del síndrome. Estos desencadenantes son aquellas demandas nocivas, cualitativa o cuantitativamente, que impactan sobre el trabajador, independientemente de las características individuales de la persona.

Estas características personales de ningún modo pueden ser la causa del riesgo, sino que, en todo caso, son factores a tener en cuenta a la hora de adaptar el trabajo a la persona. De no corregir o proteger al sujeto de la exposición a las condiciones de trabajo de riesgo, éstas pueden determinar un SQT, si no lo remedia la resistencia o recursos personales o sociales de la propia persona.

Se pueden identificar tres grupos de estresores susceptibles de desencadenar este SQT:

 

ORGANIZATIVOS

 

DISEÑO DEL PUESTO

RELACIONES INTERPERSONALES
Estructura de la organización (muy jerarquizada y rígida) Sobrecarga de trabajo Trato con alumnos difíciles o problemáticos
Falta de apoyo instrumental Descompensación entre responsabilidad y autonomía Relaciones conflictivas con compañeros o superiores
Exceso de burocracia Falta de tiempo para la atención al usuario Negativa dinámica de trabajo
Falta de participación Carga emocional excesiva Poco o nulo apoyo social por parte de superiores o compañeros
Falta de coordinación Falta de control de los resultados de la tarea Deficitaria o nula comunicación
Falta de formación

Falta de refuerzo o recompensa

Falta de desarrollo profesional

Relaciones conflictivas en la organización

Estilo de dirección inadecuado

Desigualdad percibida en la gestión de RRHH

Falta de apoyo social

Poca autonomía decisional

Insatisfacción en el trabajo

Falta de colaboración entre compañeros

Proceso de contagio social del SQT

Ausencia de reciprocidad en los intercambios sociales

 

En general, cualquier profesional o trabajador con una gran vocación, que se entrega a su profesión, con altos niveles de idealismo profesional y que desarrolla su trabajo centrado en el trato hacia los demás puede desarrollar el SQT. Pero, ahí no residen las causas de las nocivas consecuencias para la salud, sino que son los riesgos organizativos, de diseño del puesto y de exigencias del servicio en las interacciones las que desencadenan e incrementan el daño a la salud si no se protege al individuo.